martes, 28 de abril de 2009

Poema remitido a nuestro correo por un gran lector

Donde se habla de las flores silvestres
.
Desde luego, la vida
es una broma pesada. Y sin embargo,
el aire existe y el año diecisiete existe indestructible
y ella y yo hemos sin causa aireado días en Castilla
y junto al Cáucaso del Norte,
es que la vida no sabe lo que hace,
a veces falta a su palabra,
no es un río que rueda y refleja los árboles, las nubes
y desemboca a hora fija en el Atlántico,
sino un caballo violento, arbitrario, ciego
y sin embargo hermoso como un caballo,
y ella y yo lo llevamos asido duramente
lo mismo en La Habana, Kislavosqui o Bilbao,
y el aire revuelve las florecillas silvestres
y estalla la tormenta y corremos hacia la larga fachada
del palacio de invierno, donde la vida . mudó de ropa.
.
«Colócalo en un lugar visible»
.
«Colócalo en un lugar visible». Estas fueron las palabras que Blas de Otero (Bilbao, 1916-Madrid, 1979) pronunció al entregar a su mujer, Yolanda Pina, el poema que reproducimos sobre estas líneas. Los versos fueron escritos por el autor de Ángel fieramente humano y Pido la paz y la palabra en un hospital psiquiátrico de la antigua URSS. El poeta apareció en el centro sanitario soviético después de haberse perdido, aunque hay versiones que apuntan otra posibilidad: Blas de Otero hubo de ser internado en el centro sanitario aquejado de una crisis.
.
«Donde se habla de las flores silvestres» fue publicado en Cuba en 1967; sin embargo, hasta ahora permanecía inédito en España (ABC)

No hay comentarios: