miércoles, 13 de mayo de 2009

Que ingrato.Me despides con un “no”, negando lo que nos unió en el camino en que nos cruzamos, me diste la mano, te di mis besos, mis labios, mi cuerpo, mi espacio.Que ingrato,que la amistad siempre he pensado que dormía a nuestro lado, y ahora te lloro por el daño que causas en el presente, te siento ausente, ligero e independiente.Que ingrata la vida que nos detiene entre palabras entre paredes, sin darnos tiempo a la exclusión, a la extraña confusión que en el pasado nos amarraba como la soga de un ahorcado, como la copa de un borracho, como el comienzo de un tifón. Ahora me buscas olvidando que las heridas ya han sanado, que el dolor que has causado no da paso al rencor y vuelves poniendo música en mi mente, cogiendo otra vez mi mano intentando ser mejor…¿Ser mejor? He aprendido a quererte, ha mirarte por dos frentes ha conocer tu dolor, tu angustia, tu desamor, tu locura contenida de verme en ti confundida sin saber que fui tu amiga sabiendo que fui pasión…Que ingrata no sentirte como tú querías, no amarte en su día como amaste tu desidia que a veces escondida era prólogo de tu oración, y yo, no supe verlo hasta ahora, que de repente me duelen las letras que hay en tu mente, que las leo injustamente perdida en mi habitación… Y vuelves, poniendo música en mi mente, aunque me alejas y mueres, aunque me tienes y no… Que ingrato... Y que ingrata fui yo.

Mónika Nude