lunes, 22 de marzo de 2010

ALMA QUE SE DESCUBRE

Hay una serpiente de rosas que hacia ti crece,
y un lechoso río de estrellas que se desborda
convirtiéndote en el canto que ocupa mis años
e inundando de fuego fondos de mi palabra.

Hay un mar de estío perdido por tus caderas
y un cielo de noches en lo oculto de tus ojos,
y en tu boca unos gozos que me saben al vino
de Grecia y Roma, de estés conmigo, y sin medida.

Hay jilgueros que se acurrucan por tu melena,
los girasoles que se acunan entre tus pechos
y que a mis manos llegan como un redondo día.

Hay tardes que llueven siempre a través de tu espalda,
mariposas que elevan la campana del campo
y la luna que duerme en el agua de tu rosa.

7 comentarios:

Nude dijo...

Precioso Sergio

Atarrabi dijo...

La poesía no es solamente una bella rima. Una Delicatessen más.

JOSÉ TADEO TÁPANES ZERQUERA dijo...

Hola Sergio:
He pasado a disfrutar de tu poesía. Me ha resultado grato disfrutar de tu manera de hacer versos. Atentamente:
Tadeo

Oiarzabal dijo...

No te haces a la idea cuánto me alegra, amigo Tadeo, como San Judas.

Gracias

Mena dijo...

¡Ay, Sergio! Quisiera que mi alma se descubriese como la tuya, pero es demasiado tímida o quizá no haya nada en ella que descubrir.

Versos alejandrinos perfectos y preciosos.

Un abrazo.

Oiarzabal dijo...

No te digas eso, todos los que te conocemos, sabemos que tu alma es bella y luz.

jagirreo.es.tl dijo...

¿Y por qué no llamarle soneto? Un soneto expandido, Neruda diría de madera, que se libra del aire de cárcel que se les pone a veces a "los catorce barrotes sonetiles". Mejor así: que fluya la poesía por sus catorce ríos.