jueves, 11 de febrero de 2010

Un texto de Sergio Oiarzabal


ENALTACIÓN A FAVOR DE TUS VELAS
(Monólogo Interrumpido)
A mis Amatxis
Hoy deseo llorar y que lo sepan todos. Que bajo mis pies
viajan nubes pasajeras, que tengo en mis ojos dos lunas rojas,
dos, y que brotan flores milenarias a través de mi lengua de
latitudes. Dadme una tarde de lloviznas para mis hombros acostumbrados, que se me muere el aliento en una maleta de
madera. Y no te olvides de mí, que ya mi sombra se fundió
en la tuya con lágrimas de cirios que alumbraban las esquinas
de divinos lechos. Tú duerme Soñadora, tú duerme, que
algún día balbucearás mi nombre en magias acunado por tus
labios sin origen, por tus labios entregados, por tus labios
capaces de decir adiós a lo muerto que me posee. Y qué bien
naufraga mi tinta sin timones en esta mar tan profunda.
Solamente una de tus yemas llena de envidia a la Venus
rupestre de Apolo, mientras mi voz se pierde en el verano de
tu melena constante, y no quiere regresar sino convertida en
estrellas aztecas. Son tan preciosas las pirámides de tus
codos... que todas las letras del alfabeto secreto que yo
significo, suben volando en susurros por ellas hasta besarte
las pestañas difuntas. Así, Amorosa de mis siglos, así,
bautízame por siempre con la savia de tu íntima palabra.
Hoy temo a veces tu partida en el tren que se dirige hacia el
Noroeste de mi olvido, pero mi beso de sílabas insomnes se
enraíza en tu boca milagrosa, te espera en tu boca milagrosa,
te espera en la piel cariñosa de tu almohada, te amanece en el
espejo de otro día.
Desde la Polonia sonámbula de la vez
primera que te vi, yo te llamo. Y ven, ven al fuego de mi
alma que no se consume de sus vides, ven desnuda como tu
palabra primera, tú ven a ocupar el trono pasional de mi
mano izquierda, tú ven felina a arañar mis soledades de
Polifemo, tú ven a arropar mi niñez de pozos con amapolas
de Holanda, ven a morirme con tu amor la vida, ven
custodiada por océanos celestes, ven con los ojos cerrados
para hallar mi corazón que palpita las sombras, las sombras,
y ahora...

5 comentarios:

Marina dijo...

La palabra vive, vibra, crece, se exalta, palpita, muere, resucita, ruge, se agiganta, se estrena, se sonroja, se...
se rinde ante tí.

Yo, sin palabras.

Octavio dijo...

Marina me ha copado todos los calificativos. Tengo que recurrir a Jesulín de Ubrique: IM-PRE-SIO-NAN-TE.

(Yo también quiero amatxis).

Ondiviela dijo...

Deslumbra,conmueve,estremece,apasiona,turba, exalta, enardece, sobrecoge...Todo un universo de sentimientos en tu creación.

No me canso de repetirlo...Tienes un lugar de privilegio en el PARNASO.

Nude dijo...

Intenso, me ha encantado,es de esos para grabar si algún día me dieras permiso.Bueno, y cuando arregle los problemas de mi ordenador.

Mena dijo...

Nunca se expresó tan bien la ternura. Leer cualquiera de tus textos es un regalo para mis ojos.


Un abrazo.