domingo, 25 de septiembre de 2011

Un poema de Javier Lostalé

paisaje mudo

El viento aún se escucha

en ese árbol seco

que la mirada resucita

en la estrella fija de su deseo.

Su afónico cuerpo de jilguero

emite una música de cielo huérfano

donde el corazón se refleja

en lento relente de ausencia.

El paisaje se deslumbra

en su propia tristeza,

mientras canta sin ave

el desnudo más hermoso.

Solitario alguien se habita

destronado en su sueño.

La distancia es ofidio radiante

que en su quieto fluir quema

el numen secreto de lo amado.

Y en el límite una rosa se abre invisible

en el centro de la nada

hasta que la crisálida de un rostro

clavada en su eternidad respira.

En tormenta de silencio

ya este poema se borra.

Y su mano.


Javier Lostalé

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