lunes, 30 de noviembre de 2009

José Emilio Pacheco Premio Cervantes

José Emilio Pacheco ha sido galardonado con el premio Cervantes de literatura 2.009
Reseña biográfica
Poeta y ensayista mexicano nacido en Ciudad de México en 1939.Empezó a brillar desde muy joven en el panorama cultural mexicano, gracias a su dominio de las formas clásicas y modernas y al enfoque universal de su poesía.Además de poeta y prosista se ha consagrado también como eximio traductor, trabajando como director y editor de colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales. Ha sido docente universitario e investigador al servicio de entidades gubernamentales.
Entre sus galardones se cuentan: Premio Nacional de Poesía, Premio Nacional de Periodismo Literario, Premio Xavier Villaurrutia, Premio Magda Donato, Premio José Asunción Silva en 1996,el Premio Octavio Paz en el año 2003, el Premio Federico García Lorca 2005, el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda en 2004 y la XVIII edición del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2009.De su obra poética se destacan: «Los elementos de la noche» en 1963, «El reposo del fuego» en 1966, «No me preguntes cómo pasa el tiempo» en 1969, «Irás y no volverás» en 1973, «Islas a la deriva» en 1976, «Desde entonces» en 1980, «Trabajos en el mar» en 1983, y «El silencio de la luna» poemas de 1985 1996.
.Poema
El reposo del fuego
(Don de Heraclito)
Pero el agua recorre los cristales
musgosarnente :ignora que se altera,
lejos del sueño, todo lo existente.
Y el reposo del fuego es tomar forma
con su pleno poder de transformarse.
fuego del aire y soledad del fuego.
al incendiar el aire que es de fuego.
Fuego es el mundo que se extingue y prende
para durar (fue siempre) eternamente.
Las cosas hoy dispersas se reúnen
y las que están más próximas se alejan:
Soy y no soy aquel que te ha esperado
en el parque desierto una mañana
junto al río irrepetible en donde entraba
(y no lo hará jamás, nunca dos veces)
la luz de octubre rota en la espesura.
Y fue el olor del mar: una paloma,
como un arco de sal,
ardió en el aire.
No estabas, no estarás
pero el oleaje
de una espuma remota confluía
sobre mis actos y entre mis palabras
(únicas nunca ajenas, nunca mías):
El mar que es agua pura ante los peces
jamás ha de saciar la sed humana.
.
José Emilio Pacheco

De Ernestina de Champourcín. Remitida por Ondiviela

-VISIÓN-

Has cruzado los cielos con tu rayo de oro
y has barrido la tierra cubierta de hojarasca.
¡Vendaval de tu paso implacable y seguro,
polvareda tupida que te esconde y ampara!

Algunos te han sentido; quizá los moribundos
y los niños, que miran con nitidez de espada...
Ahora llueve y sabemos que pasaste muy cerca.
La brisa que has alzado se enreda a mi garganta.

Dí, ¿por qué nos rozaste sin nombrarnos siquiera?
¿Temiste que la angustia de la pasión humana
te obligase otra vez a ofrecernos la vida
a darnos nuevamente tu luz crucificada?

Los árboles te vieron: Un dulce escalofrío
recorre todavia el lomo de sus ramas.
Pero has atravesado el mundo sin mirarme...
Dí, ¿por qué me esquivaste cuando yo te esperaba?

Ernestina de Champourcín.

viernes, 27 de noviembre de 2009

A Juan de Yepes

Feliz aquel que “alza el vuelo hasta alcanzar la caza*”
y no le arredran las heridas de las zarzas.
Dichoso el que osa mirar tras de las puertas entornadas
y aguza la mirada en busca del reflejo
de la luz más diáfana y más clara.
Bendito aquel a quien sorprende el día,
“aunque es de noche*”;
que no le paran ni hierros ni cerrojos
que ocultan el sol de las mañanas nuevas.
Que trepa por el gótico de piedra;
una piedra de aristas y de ojivas,
que se torna hoguera y llama,
en busca de la serena sonrisa del arcángel.
Romper la piedra con la fuerza oculta
de un pensamiento que taladra y que descubre
el envés del silencio y de la sombra.
Un silencio que brota de estar solo;
solo consigo en sí y en la conciencia,
transcurriendo
por una sonorosa senda serenada..
Dichoso el que piensa que mira desde afuera,
el que cree distanciarse,
y en el instante mismo se percata
que una fuerza vivaz le va absorbiendo.
Dichosa la cúspide del alma que se pierde
en brazos del azul y la distancia.
Dichosa la paz del Verbo hecho palabra.

*Juan de Yepes.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Un poema de Amparo Gastón (Amparitxu)

Ondiviela nos recuerda que Amparitxu era también poeta y nos pone en un comentario a la entrada del fallecimiento de la compañera de Celaya este poema que transcribimos.:
Celaya, siempre reconoció y agradeció lo que Amparitxu significó en su vida y en su obra."La mujer que lo fué todo para Gabriel Celaya" (nos dicen hoy las crónicas)y efectivamente así fué.
Celaya le dedicó múltiples poemas dentro de su extensa obra, pero ella, aunque en la sombra, tambien era una excelente poeta.De la poeta AMPARO GASTÓN, de su libro A FLOR DE LABIO (publicado en 1972) el poema:
-PRESAGIOS-
.
En la tarde cargada de terribles designios,
inocente de todo, cruza la brisa nueva.
Los árboles confusos, silenciosos y negros
presienten y se callan como si fuese un sueño.
.
Cruza el aire una sombra de eternidad o miedo.
Las fuentes ocultan la cabeza en sus brazos.
Cruzo de prisa el campo calladísimo y solo,
y los pájaros vuelan y escriben lo que ignoro.
.
Quiero huir como sea de este silencio helado,
de este Dios que me manda sin que yo lo comprenda,
envuelto en sus designios, cada vez más eterno,
ignorando mi vida, mi dolor y mi muerte.
.
Descansa en paz, querida Amparitxu.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Muere Amparitxu, compañera y cómplice de Gabriel Celaya

Amparo Gastón vivió con el escritor desde 1946 y publicó con él tres libros de poemas.

Amparo Gastón, quien fuera la compañera, esposa y cómplice del poeta Gabriel Celaya falleció ayer en Madrid. La Diputación guipuzcoana, institución que custodia en propiedad el legado y biblioteca de Celaya, emitió ayer un comunicado expresando su sentimiento y destacando el empeño que Amparitxu -como cariñosamente se la conocía- puso por mantener en el tiempo la memoria del poeta, así como procurar sus ediciones definitivas. Su epitafio debería responder a esa idea, pues es reconocido que sin la existencia de esta mujer ni la vida ni la obra de Celaya hubieran sido lo que son. Entre ambos se trabó un nudo de complicidad y empeño que fue siempre más allá de la relación de pareja.

Leer más... http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/20091125/cultura/muere-amparitxu-companera-complice-20091125.html

martes, 24 de noviembre de 2009

PREMIO NACIONAL DE LAS LETRAS

A Rafael Sánchez Ferlosio le ha sido otorgado el Premio Nacional de las Letras Españolas de este año 2.009 por el conjunto de su obra. Enhorabuena.

lunes, 23 de noviembre de 2009

De Carlos Marzal

cojones duros


No bastan las veleidades, las furias y los sueños;
se necesita algo más: cojones duros.
C.P.

El extraño artilugio de un poema
es una imperturbable realidad
que soporta flemática, sin daño,
cualquier definición.
Es una joya
que resplandece en sus palabras justas,
las ágatas pulidas de una lengua.
Un silogismo para concebir
el hecho inconcebible de estar vivo.
Un camarada fiel que cobijamos
y en la noche del alma nos cobija,
Una semicorchea en el concierto
que interpretan los astros infinitos.
Y es una forma rara de aventura
que nos conduce hasta un país insólito:
esa estepa glacial de la emoción.
Para viajar allí, donde el poema,
un escritor requiere algunos víveres:
cierto devoto amor por los difuntos,
cierto olfato verbal, cierto talento,
cierta ebanistería del oficio,
cierto dios sabe qué de inexplicable.
Y en especial tener cojones duros,
para no sentir miedo de perderse,
para el delirio de apostar con fe,
para adentrase solo en tierra extraña,
para el forzoso puerto del fracaso.
Una fuerza moral.
Consiste en eso:
una fuerza moral contra el destino.

Carlos Marzal

Poema de Ángela Figuera

Ondiviela nos dejó este poema en un comentario en la entrada sobre un poema de Victoriano Crémer de este blog. Gracias.
.
Soneto de Ángela Figuera:
AUNQUE LA MIES MAS ALTA DURE UN DÍA
.
He de morir y a muerte me preparo,
dando, a tan poco tiempo, tanta vida
que he de ganar de fijo la partida
y ha de lograr diana mi disparo.
.
Mujer de carne y verso me declaro,
pozo de amor y boca dolorida,
pero he de hacer un trueno de mi herida
que suene aquí y ahora, fuerte y claro.
.
Aquí y ahora estoy. Voy con aquellos
que siembran gozo y pan en la mañana
aunque la mies más alta dure un día.
.
los hombres lloran: Lloraré con ellos;
seré su voz, la luz en su ventana.
Después, no sé. La muerte ya no es mía.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Un poema de Victoriano Crémer

He querido, con esta entrada, dar a conocer la figura de Victoriano Crémer, puesto que no es un poeta de los mas conocidos y sin embargo es un gran poeta

Reseña biográfica
Poeta español nacido en Burgos en 1906.Residió buena parte de su vida en León donde trabajó como tipógrafo y periodista. Siendo un autodidacta sobresalió meritoriamente como poeta y crítico, colaborando en la fundación de la revista Espadaña y en varios programas radiales.Obtuvo el Premio Boscán en 1951 y el Nacional de Poesía en 1963.Entre sus obras se destacan: «Tacto sonoro» 1944, «Las horas perdidas» 1949, «Furia y paloma» 1956 y «El fulgor y la memoria» en 1996.
.
Dulce amor
.
Las cosas suceden así,
sencillamente:
.
Vuelven del trabajo
con sabor de cal viva entre los dientes.
La esposa les contempla con costumbre.
-¿Quién dice amor, si la palabra estalla?-.
.
Y cogen del pan,
como si fuera barro y arena,
un puñado tan sólo.
(Es pan de pobres, desalado y negro
y triste como el silencio de la casa toda.)
.
Y se marchan.
.
(La esposa les oye cerrar la puerta,
pero no dice nada. ¡Está tan cansada!
Prefiere aquella fría soledad
con olor de abandono.
.
Pudiera recordar su juventud y dormir,
pero ¿quién sueña o duerme?
Los pobres no recuerdan;
mueren como las piedras roídas de las murallas.
.
Ellos, en tanto, beben
un agrio vino con sabor de azufre;
y si ríen y gritan y golpean,
es porque -¡Dios, qué vida!-
da rabia beber sin alegría.
.
Acaso entonces lleguen hombres
de esos que velan por la paz de las familias,
y les hablen del dulce amor de las esposas
y del descanso junto al fuego,
escuchando, por la radio, una dulce canción,
mientras los niños buscan en el atlas
países coronados de yedras o corales...
.
Si esto sucede, gritan con más fuerza
y beben más vino agrio con sabor de azufre,
hasta que ya no saben dónde tienen los ojos,
ni por qué les duele el corazón.
.
Les arrojan con prisa.
La calle es larga, y en el firmamento
las estrellas relucen.
.
Regresan a la casa -¡oh dulce hogar!- llorando.
La esposa les contempla con costumbre.-
¿Quién dice amor, si la palabra estalla?-.
.
Victoriano Crémer

sábado, 21 de noviembre de 2009

A banderada




"Realizarse no es un juego de palabras"

Blas de Otero