lunes, 15 de agosto de 2011

amantes





Pense que eramos amantes

desde antes de nacer,

que hubieras estado ahí siempre.

Ahora sin embargo he de esforzarme

para impreciso recordar tu rostro,

por creer que el error

estuvo en dar por hecho

que seguirías siendo

tal como el día en que te conoci.

Sólo asi tendría algun sentido

cuanto pasamos, dijimos, sentimos.

Sólo así podre entender que aún

me reproche aquella promesa rota

de no ser (tal) como tú

hubieras querido que fuera.

sábado, 13 de agosto de 2011

Un poema de Mario Benedetti

Corazón coraza

Porque te tengo y no

porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza



porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro



porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque

la noche pase y yo te tenga

y no.


Mario Benedetti

martes, 9 de agosto de 2011

Un poema de Sergio Oiarzabal

Acaso Dios seguiría queriendo morir
Guillaume Apollinaire


No te marches esta noche yo soy herido no me dejes en mi purgatorio a solas
todavía no he escrito la mejor oración para rezarte mi amor para rezarte
yo soy dueño de las palabras más oscuras y tú en tu abundancia de ponientes lo sabes
tú me salvas de mi nombre
y tu voz luminaria vuela haciendo eco por mi larga soledad de niño
tú me curas cuando lloras
y mi tristeza entonces se deshoja con el mismo pensamiento de un otoño
tú me besas en mi sombra
y deben dolerte tanto los labios ya sé dolerte mucho
tú me duermes en tu pecho
y en mi sueño no bajan con un alud de sangre a beber los lobos
tú me afliges indefensa
y mi rabia forja con piedras sagradas su espada de guerra
tú me sacias soñadora
y que la luz nos descubra atados a un mismo veneno
tú me amas en silencio
y mi canto perdurará en el tiempo como el fervor de la leyenda
yo soy dueño de las palabras más oscuras ayúdame a cerrar los ojos como si hubiera muerto
amor cielo tierra noche y día agua y viento se escriben contigo
con la aurora derramada de tu nombre.

SERGIO OIARZABAL

jueves, 4 de agosto de 2011

Un poema de Bertolt Brecht

Algunas preguntas para un "hombre bueno"

Bueno, pero ¿para qué?
Dices que no eres sobornable,
pero el rayo que cae sobre la casa tampoco es sobornable.
De lo que una vez has dicho no te retractas.
Pero, ¿qué has dicho?
Dices que eres honesto, que lo que piensas lo dices.
Pero, ¿qué piensas?
Que eres valiente. ¿Contra quién?
Que eres sabio. ¿Para quién?
No te preocupa tu beneficio personal.
¿El de quién entonces?
Que eres un buen amigo. ¿De buena gente?
Entonces escucha: sabemos que eres nuestro enemigo.
Por eso ahora vamos a mandarte al paredón.
Pero teniendo en cuenta tus méritos y tus buenas cualidades,
será un buen paredón, y te dispararemos
con buenas balas de buenos fusiles
y te enterraremos con una buena pala en una buena tierra.

Nuestras derrotas no demuestran nada

Cuando los que luchan contra la injusticia
muestran sus caras ensangrentadas,
la incomodidad de los que están a salvo es grande.

¿Por qué se quejan ustedes?, les preguntan.
¿No han combatido la injusticia? Ahora
ella los derrotó.
No protesten.

El que lucha debe saber perder
El que busca pelea se expone al peligro.
El que enseña la violencia
no debe culpar a la violencia.

Ay, amigos.
Ustedes que están asegurados,
¿por qué tanta hostilidad?
¿Acaso somos
vuestros enemigos los que somos
enemigos de la injusticia?

Cuando los que luchan contra la injusticia
están vencidos,
no por eso tiene razón la injusticia.

Nuestras derrotas lo único que demuestran
es que somos pocos
los que luchan contra la infamia.
Y de los espectadores, esperamos
que al menos se sientan avergonzados.


Bertolt Brecht

miércoles, 27 de julio de 2011

presentación del libro epicentro poético


Día 29 de julio a las 20.00 hrs.


Presentación del libro vasco-chileno “Epicentro Poético”, de los poetas Javi Aguirre, Nelly Salas, María León, Elsie Wood, Francisco Carrasco, Óscar Alberdi, Lucy Sepúlveda, Txaro Sierra, Sergio Vergara, Miguelángel Zorrilla.
Presentadora del evento: Mª Ángeles Pérez Ondiviela
Violinistas: Itxaso DiezEl acto se terminará con un pequeño lunch.
y Mireia Garaigorta
Lugar: Sala de Exposiciones Eloisa Artaza Kalea, 3.
de la Casa de Cultura de Gorliz.

sábado, 23 de julio de 2011

Un poema de Rafael Alberti

La paloma

Se equivocó la paloma
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur
creyó que el trigo era agua,
se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo
que la noche, la mañana,
se equivocaba,
se equivocaba.

Que las estrellas, rocío
que la calor, la nevada,
se equivocaba,
se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa
que tu corazón, su casa,
se equivocaba,
se equivocaba.

Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.

Creyó que el mar era el cielo
que la noche, la mañana
se equivocaba,
se equivocaba.

Que las estrellas, rocío
que la calor, la nevada,
se equivocaba,
se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa
que tu corazón, su casa,
se equivocaba,
se equivocaba...

Rafael Alberti

jueves, 21 de julio de 2011

Un poema de Octavio Paz

La poesía

Llegas, silenciosa, secreta,
y despiertas los furores, los goces,
y esta angustia
que enciende lo que toca
y engendra en cada cosa
una avidez sombría.

El mundo cede y se desploma
como metal al fuego.
Entre mis ruinas me levanto,
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes.

Verdad abrasadora,
¿A qué me empujas?
No quiero tu verdad,
tu insensata pregunta.
¿A qué esta lucha estéril?
No es el hombre criatura capaz de contenerte,
avidez que sólo en la sed se sacia,
llama que todos los labios consume,
espíritu que no vive en ninguna forma
mas hace arder todas las formas.

Subes desde lo más hondo de mí,
desde el centro innombrable de mi ser,
ejército, marea.
Creces, tu sed me ahoga,
expulsando, tiránica,
aquello que no cede
a tu espada frenética.
Ya sólo tú me habitas,
tú, sin nombre, furiosa substancia,
avidez subterránea, delirante.

Golpean mi pecho tus fantasmas,
despiertas a mi tacto,
hielas mi frente,
abres mis ojos.

Percibo el mundo y te toco,
substancia intocable,
unidad de mi alma y de mi cuerpo,
y contemplo el combate que combato
y mis bodas de tierra.

Nublan mis ojos imágenes opuestas,
y a las mismas imágenes
otras, más profundas, las niegan,
ardiente balbuceo,
aguas que anega un agua más oculta y densa.
En su húmeda tiniebla vida y muerte,
quietud y movimiento, son lo mismo.

Insiste, vencedora,
porque tan sólo existo porque existes,
y mi boca y mi lengua se formaron
para decir tan sólo tu existencia
y tus secretas sílabas, palabra
impalpable y despótica,
substancia de mi alma.

Eres tan sólo un sueño,
pero en ti sueña el mundo
y su mudez habla con tus palabras.
Rozo al tocar tu pecho
la eléctrica frontera de la vida,
la tiniebla de sangre
donde pacta la boca cruel y enamorada,
ávida aún de destruir lo que ama
y revivir lo que destruye,
con el mundo, impasible
y siempre idéntico a sí mismo,
porque no se detiene en ninguna forma
ni se demora sobre lo que engendra.

Llévame, solitaria,
llévame entre los sueños,
llévame, madre mía,
despiértame del todo,
hazme soñar tu sueño,
unta mis ojos con aceite,
para que al conocerte me conozca.

Octavio Paz

martes, 19 de julio de 2011

Un poema de Charles Baudelaire

EmbriÁguense

Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:
“¡Es hora de embriagarse!
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.

Charle Baudelaire

domingo, 17 de julio de 2011

Proyecto Negro contra luz

Foto Alex Cerdeño

Esta foto es un garabato en el aire que dice "AMA"

Un poema de Sergio Oiarzabal

ENALTACIÓN A FAVOR DE TUS VELAS
(Monólogo Interrumpido)

A mis Amatxis

Hoy deseo llorar y que lo sepan todos. Que bajo mis pies viajan nubes pasajeras, que tengo en mis ojos dos lunas rojas, dos, y que brotan flores milenarias a través de mi lengua de latitudes. Dadme una tarde de lloviznas para mis hombros acostumbrados, que se me muere el aliento en una maleta de madera. Y no te olvides de mí, que ya mi sombra se fundió en la tuya con lágrimas de cirios que alumbraban las esquinas de divinos lechos. Tú duerme Soñadora, tú duerme, que algún día balbucearás mi nombre en magias acunado por tus labios sin origen, por tus labios entregados, por tus labios capaces de decir adiós a lo muerto que me posee. Y qué bien naufraga mi tinta sin timones en esta mar tan profunda. Solamente una de tus yemas llena de envidia a la Venus rupestre de Apolo, mientras mi voz se pierde en el verano de tu melena constante, y no quiere regresar sino convertida en estrellas aztecas. Son tan preciosas las pirámides de tus codos... que todas las letras del alfabeto secreto que yo significo, suben volando en susurros por ellas hasta besarte las pestañas difuntas. Así, Amorosa de mis siglos, así, bautízame por siempre con la savia de tu íntima palabra.

Hoy temo a veces tu partida en el tren que se dirige hacia el Noroeste de mi olvido, pero mi beso de sílabas insomnes se enraíza en tu boca milagrosa, te espera en tu boca milagrosa, te espera en la piel cariñosa de tu almohada, te amanece en el espejo de otro día.
Desde la Polonia sonámbula de la vez primera que te vi, yo te llamo. Y ven, ven al fuego de mi alma que no se consume de sus vides, ven desnuda como tu palabra primera, tú ven a ocupar el trono pasional de mi mano izquierda, tú ven felina a arañar mis soledades de Polifemo, tú ven a arropar mi niñez de pozos con amapolas de Holanda, ven a morirme con tu amor la vida, ven custodiada por océanos celestes, ven con los ojos cerrados para hallar mi corazón que palpita las sombras, las sombras, y ahora...


Seergio Oiarzabal