“Ya lo noto: cómo me voy volviendo
menos cierto, confuso,
disolviéndome en aire
cotidiano, burdo
jirón de mí, deshilachado
y roto por los puños.
Ya comprendo: he vivido
un año más, y eso es muy duro.
¡Mover el corazón todos los días
casi cien veces por minuto!
Para vivir un año es necesario
morirse muchas veces mucho”.
Ángel González.
1 comentarios:
Un poema de OCTAVIO FERNÁNDEZ.
NO ME DEJO ENGAÑAR AHORA POR EL MIEDO
No me dejo engañar ahora por el miedo
como nunca me dejé engañar por la esperanza.
Sé quien soy, dónde me encuentro y lo que alcanza un destino de hombre.
Nunca me deslumbraron brillos vanos
de joyas amarilas. Nunca buscó mi espalda
el peso estéril de una fama
lograda a riesgo de perder el rumbo.
No soy un hombre seguro de sí mismo,
no sé muy bien qué es lo qué quiero,
pero hay algo de lo que estoy seguro:
sé muy bien qué es lo que no quiero.
Sé el camino y hasta intuyo
qué es lo que hay detrás: en el lado
oculto de la luna. Mi fortuna
es mantenerme vivo.
De esta aventura de seguir viviendo
sólo me aflige llegar antes de tiempo.
¡Es más dulce el camino que la venta!
No me mporta vivir en la osadía
de un viejo que llama a audiencia a sus recuerdos,
mientras mira hacia delante todavía;
que sigue salvando como puede el alma
del frio y del hambre que le acechan.
Me conformo con poco:pobre casa y parca measa.
Aunque note que a veces me duela la cabeza
y sienta...¡Cómo el alma amarga y pesa!
Octavio Fernández
Un abrazo y déjate ver.
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